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Debido al pinchazo inmobiliario, las arcas públicas pierden alrededor de esa cifra según el instituto de práctica empresarial

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La recaudación de los municipios españoles por urbanismo cerrará 2011 con 1.250 millones de euros. Es decir, un 16,85% menos que en 2010 y un 91% menos que en el pico de la burbuja inmobiliaria, en 2006, cuando las arcas locales engordaban a marchas forzadas gracias al maná de la vivienda, que les dejaba la friolera de 13.853 millones en solo 12 meses. Es decir, casi 11 veces más que ahora, según los cálculos del informe Pulsímetro Inmobiliario del Instituto de Práctica Empresarial (IPE), publicados por Expansión.

Tampoco la recaudación derivada de las obras aguanta el chaparrón de la crisis: si en 2006 ascendía a 2.809 millones de euros, ahora apenas se ingresan 466 millones, es decir, un 83% menos.

Los datos son demoledores: el pinchazo de la burbuja ha supuesto el 57,8% de la recaudación inmobiliaria del sector público. En 2006 el ladrillo proporcionaba unos ingresos fiscales de 43.218 millones de euros a la Administración Central, las autonomías y los municipios. En 2011, apenas 18.214 (un 17,2% menos que en 2010). Es decir, el ladrillo proporcionará este año 25.004 millones de euros menos de financiación pública que en la cima del boom inmobiliario. Este bocado equivale al 2,5% del PIB. Con respecto a 2010, la merma de ingresos asciende a casi 4.000 millones.

Gran parte de la caída se debe al desplome de las transacciones de inmuebles, tanto nuevas (que reportan IVA al Estado,) como usadas (grabadas por el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, de competencia autonómica). Sólo reportan 16.500 millones, frente a los 19.999 de 2010 y los 26.556 de 2006.

Fuente: http://www.expansion.com/